La Dependencia Emocional: qué es y cómo podemos superarla

La dependencia emocional no solo se presenta en las relaciones de pareja: por ejemplo una madre puede depender emocionalmente de sus hijos. Sin embargo, la dependencia emocional de pareja es la más frecuente y extendida.
Y es que todos hemos estado enamorados. Todos hemos sentido esa magia que nos hace vivir intensamente cada gesto, actitud y acción de nuestra pareja hasta el punto de que cualquier queja o gesto de desagrado por su parte se nos clava en el corazón como una flecha.
Se trata de una fase totalmente normal que se estabilizará con el tiempo. Sin embargo, en algunas personas este sentimiento no se normaliza y viven la relación de tal manera que las percepciones negativas continúan generando un terrible sufrimiento.
¿Cuáles son los Síntomas de la Dependencia Emocional?
La dependencia emocional acaba asfixiando a la persona que la padece. Su detección precoz es fundamental para evitar males mayores. ¿Cuáles son sus principales síntomas?
- La baja autoestima casi siempre se presenta en estos casos. Las personas dependientes emocionalmente de otra suelen tener un bajo concepto sobre sí mismas y tienden a infravalorarse.
- Suele tratarse de personas con miedo al cambio que tienden a acomodarse en su zona de confort.
- Las personas que padecen dependencia emocional suelen idealizar a su pareja.
- Tienen un excesivo temor a perder a su pareja lo que en la práctica les dificulta poner límites a las relaciones.
Cómo superar la Dependencia Emocional
Superar la dependencia emocional es posible. Aunque cada caso es distinto y no soy partidaria de generalizar, estos tres pasos generales pueden servirte de guía:
1. Reconocer que existe un problema
- El primer paso para superar la dependencia emocional consiste en reconocer que existe un problema. Para ello, te invito a analizar si tu felicidad se centra en una sola persona y si un gesto de desagrado por su parte te hiere profundamente.
- Pregúntate también si tienes un miedo terrible de perder a la persona amada.
- Para terminar este primer punto, sería conveniente que te cuestionaras hasta qué punto haces concesiones para evitar que esa persona te deje.
2. Construir nuevas fuentes de felicidad
Y aquí tenemos mucho trabajo por hacer. Aprender a encontrar apoyo en otras personas (familia, amigos y conocidos ) y en otras situaciones (actividades deportivas, clases de baile,… lo que más te guste) es crucial para avanzar.
De ese modo, irás creando progresivamente a tu alrededor otras fuentes de felicidad.
3. Trabaja para mejorar tu autoestima
Lo hemos comentado antes, en los casos de dependencia emocional la falta de autoestima suele ser un denominador común. Aprender a valorarte será en este caso todo un reto: los demás son importantes y tú también!
Aprender a amar sin depender, es posible. Un amor maduro, apacible y estable, que se caracteriza por el enriquecimiento mutuo.
Amar sin depender es amar sin necesidad de compartir absolutamente todos los momentos con la pareja y sin que uno sea el que ama y el otro el amado, sin exigir que uno se diluya dentro del otro.
Oxígeno, oxígeno, oxigeno! Lo contrario: la muerte por asfixia.
Y recuerda, en nuestro centro de psicólogos de Valencia estaremos encantados de ayudarte a superar este problema, un motivo de consulta muy habitual… ¿Quieres contactar con nosotros?
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Marco Antonio Cuevas Báez -
Muy interesante artículo sobre la co-dependencia, que muchas veces se confunde con un gran amor (¡gravisimo error¡)
Alicia López de Fez -
Hola Antonio,
En primer lugar muchas gracias por dejarnos tu comentario. Completamente de acuerdo con tu aportación.
¡Un saludo!