El inicio de la guardería implica un proceso de adaptación determinante para el posterior enfrentamiento del niño a las situaciones sociales nuevas. Los niños de esta edad pueden vivir la entrada en la guardería como un abandono y una pérdida de privilegios, por eso recomendamos poner especial cuidado en esta etapa. Cuando acuden a la escuela infantil ya no son los protagonistas, sino que pasa a ser uno más de su clase, pierde su papel de hijo único, especialmente si es el primogénito, y ha de enfrentarse solo a experiencias nuevas, como compartir los juguetes o ser agredido por otros niños. Es decir, tiene que aprender habilidades necesarias para afrontar situaciones de relación con los demás niños. Las fases por las que el niño pasará durante este periodo de adaptación son las siguientes: Comportamientos como las rabietas, tirarse al suelo y no andar, llamar a los padres a gritos, llorar hasta casi ahogarse, etc. son reacciones que indican, según el grado de exageración en cada caso, el nivel de dependencia de los padres. En los casos en los que la adaptación sea más costosa, puede que los niños manifiesten su malestar en forma de trastornos somáticos: dolor de cabeza, de tripa, vómitos, etc. Si estas molestias desaparecen cuando se queda en casa, son un claro indicador de que el niño cree que sus padres le han abandonado y lo transmite como puede. Algunas pautas que facilitan el periodo de adaptación son las siguientes: Pasado un tiempo prudencial, que dependerá de cada caso, los niños olvidarán su rechazo y empezarán a apreciar las ventajas que tiene ir a la guardería: jugar, aprender, ver a los amiguitos, etc. Además, habrán tenido una experiencia de aprendizaje de adaptación a situaciones nuevas que implican relacionarse con otros niños. Si desea ponerse en contacto con nuestros psicologos infantiles Valencia, puede hacerlo en horario de 9 a 20 de lunes a viernes a través del teléfono 960 800 108 y las 24 horas del día a través de nuestro formulario de contacto.
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